12/03/2018

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Memoria porciFORUM 2018 – Karina Mikkelsen

Karina Mikkelsen, Jefa de Departamento de Avlscenter trekanten, participó en porciFORUM 2018 con la ponencia “Manejo de Maternidades. Claves para la supervivencia del lechón”.

Karina Mikkelsen está formada como Gerente de Operaciones y cuenta con 20 años de experiencia en el sector porcino. Durante muchos años ha trabajado para una consultora veterinaria, dando asistencia a las explotaciones porcinas. Actualmente es la Jefa de Departamento del centro de cría y reproducción porcina Avlscenter trekanten, donde gestiona las maternidades y el cuidado de los lechones.

Una de las claves del éxito en la producción porcina es proporcionar las condiciones óptimas a los cerdos desde su nacimiento para que tengan un comienzo excepcional en la vida.

Se deben revisar todas las cerdas, proporcionando analgesia y oxitocina a aquellas que ya estén de parto y monitorizando que todos los lechones nacidos tengan acceso a las mamas y al calor.

Para favorecer que todas las cerdas alcancen su máximo potencial productivo, es esencial igualar las camadas en función del número de lechones y pezones de la madre.

Con el fin de prevenir la aparición de diarreas neonatales, es esencial que el suelo se encuentre limpio, seco y cálido, y que se realicen revisiones diarias del estado de salud de todos los lechones.

Siempre hay cabida para mejorar y lo más importante es actuar con diligencia en el cuidado de las cerdas y sus lechones, de forma que podamos adelantarnos a cualquier problema que surja.

Una de las claves del éxito en la producción porcina es proporcionar las condiciones óptimas a los cerdos desde su nacimiento para que tengan un comienzo excepcional en la vida.

Para ello, es importante trabajar de forma sistemática en las salas de maternidad, aplicando una serie de medidas que nos permitan minimizar la mortalidad neonatal y mejorar el rendimiento de los animales tras el destete.

Antes de la llegada de las cerdas gestantes a la sala de maternidad, las instalaciones se deben limpiar y desinfectar escrupulosamente, colocando una cama de paja en cada plaza.

Dos días antes del parto, se coloca una cama de virutas en cada plaza y se enciende la lámpara de calor, debiendo alcanzar la sala una temperatura de 24,5°C.

Cada día es importante revisar a todas las cerdas para comprobar si alguna ha iniciado el parto, y en tal caso se recomienda proporcionarle analgesia y oxitocina.

Esto no puede esperar, ya que repercutirá negativamente en la producción y calidad de la leche. Este tratamiento debe quedar reflejado en el registro de cada cerda, de forma que se pueda hacer un seguimiento de la misma durante los 2-4 días que recibirá este tratamiento.

 

Al iniciarse el parto, se coloca un reloj de control de partos, para controlar a la cerda cada 20 minutos de forma que si los lechones no encuentran las mamas se les ayude a alcanzarlas. Además, aquellos lechones que se hayan enfriado deben colocarse bajo la lámpara de calor.

Una vez finalizado el parto, las cerdas deben recibir antiinflamatorios y oxitocina para favorecer su recuperación, potenciar la producción de leche y garantizar que los lechones puedan ingerir el calostro.

Adicionalmente, en el caso de que muestren síntomas como fiebre, mamas dolorosas o reducción del apetito, deben recibir tratamiento inmediato.

Se recomienda que todos los lechones recién nacidos reciban una dosis de hierro y antibióticos, y que el cordón umbilical solo sea cortado una vez se haya secado para evitar la aparición de hernias.

La temperatura ambiental es un factor crítico a controlar. Por ello, durante los cinco primeros días de vida es recomendable que haya una luz roja de 175 W, que posteriormente se cambiará por una luz de 100 W.

 

Para favorecer que todas las cerdas alcancen su máximo potencial productivo, es esencial igualar las camadas en función del número de lechones y pezones de la madre.

Para ello, se deben contabilizar todos los lechones nacidos y asignarlos de forma que cada cerda tenga un lechón más que el número de pezones de los que disponga.

La distribución de los lechones debe hacerse de forma planificada, teniendo en cuenta el historial de cada cerda -así como el de la madre y la abuela- en cuanto a su capacidad maternal, tamaño y pezones, buscando que todas las cerdas tengan una “ocupación” del 100%.

Con el fin de prevenir la aparición de diarreas neonatales, es esencial que el suelo se encuentre limpio, seco y cálido, y que se realicen revisiones diarias del estado de salud de todos los lechones. Por otro lado, proporcionar a los lechones un suplemento dietético rico en electrolitos o patata es muy útil para la prevención de diarreas.

Siempre hay cabida para mejorar, siendo recomendable registrar todas las bajas, indicando la edad y la causa de la muerte para poder detectar en qué se ha fallado y cómo se puede resolver.

Lo más importante es actuar con diligencia en el cuidado de las cerdas y sus lechones, de forma que podamos adelantarnos a cualquier problema que surja.

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