23 Jun 2020

La importancia de la selección y el manejo del verraco



La selección de buenos reproductores para la fundación de una piara es de fundamental importancia, cualquiera que sea el tamaño de la explotación, debe considerar la integración de animales que reúnan las mejores características productivas y reproductivas, que puedan brindar un alto rendimiento económico al productor (Carpio, 2018).

El nivel de producción en una explotación comercial de cerdos depende tanto de la genética como del ambiente. La contribución genética se hace a través de los verracos, las hembras seleccionadas y el sistema de cruzamiento utilizado (Montaño,2020).

El objetivo primordial del manejo reproductivo del macho consiste en el mantenimiento de la libido y la producción adecuada de espermatozoides viables para fertilizar a cerdas apareadas o inseminadas. Estas dos alternativas, han modificado los patrones de manejo reproductivo del semental en la actualidad (Bayard, et al).

Debemos entender que el verraco debe ser manejado como una unidad productiva de gran importancia dentro de la explotación y que afecta directa o indirectamente el rendimiento de la misma.

Un verraco puede generar en monta natural 1000 lechones/año y con inseminación artificial (I.A.) pueden ser varios miles de lechones/año; desde el punto de vista de la relación macho: hembra; en monta natural se necesita un verraco por cada 20-30 cerdas y con I.A. la relación es un macho por cada 50-200 hembras (Carpio,2018).

Se sabe que, en la actualidad, la industria porcina ha avanzado en múltiples tecnologías, una de ellas es el uso de la inseminación artificial, el uso de los machos para montas naturales ha ido disminuyendo en las grandes industrias, no así para las granjas de traspatio cuyas necesidades son distintas. Por lo tanto, los verracos pueden tener 3 objetivos:

  • Monta directa de las cerdas.
  • Obtención de dosis seminales para emplearse en la inseminación de las hembras.
  • Estimulación sexual de cerdas de reemplazo y celado de hembras en general.

Qué es un verraco o reproductor porcino

Se define como el macho de la especie porcina (semental) que ya es sexualmente maduro y es empleado para cubrir a las cerdas. Cabe destacar que no se le puede nombrar semental o verraco a un macho procedente de la engorda.

En qué momento se elige

Los sementales pueden obtenerse de la misma forma que las cerdas de reemplazo, es decir, producirse directamente en la granja o adquirirlo con las casas genéticas que vendría siendo lo ideal, primero para potencializar el material genético de una granja, con la ventaja de reponerlo en el momento adecuado y segundo para evitar a futuro inconvenientes de consanguinidad.

Aún así, y debido a que un gran número de producciones de los diferentes países de América Latina no cuentan con un grado de tecnificación adecuada o incluso son denominadas de transpatio, este articulo se enfocará en aquellos verracos que se crían en la propia producción.

  • El primer momento en que se selecciona a un animal será al nacimiento, evaluando principalmente tres aspectos: línea mamaria (se reflejará en sus hijas), peso al nacimiento y testículos (que hayan descendido ambos y sean simétricos).
  • Al destete: condición de los testículos, peso al destete y Ganancia Diaria de Peso Promedio (GDP).
  • A los 80 kg: GDP, testículos (simetría y adherencias), en este momento debe comenzarse a mantener separado del resto de los animales con los que creció.
  • A los 5 meses se realizará la selección final, evaluando un conjunto de características.

Existen actualmente dos alternativas: alojamiento individual de cada macho o el empleo de machos hermanados, el hecho de mantener dos machos juntos tiene la ventaja de que no existirán peleas entre ellos y será posible utilizar a los dos al mismo tiempo (celado) sin el riesgo de que se encuentren y se cause un conflicto que puede desencadenar en la muerte de uno de ellos.

Cómo se realiza la última evaluación

Se recomienda disponer de algunas horas para realizar esta última revisión de los sementales, ya que depende de esta evaluación el elegir a un buen futuro semental que aportará su material genético a la producción de lechones o hembras de reemplazo. El animal debe ser caracterizado en dinámica y en estática, se sugiere meterlo a una báscula o manga de manejo, revisando:

Aplomos y conformación: Se desean extremidades fuertes, esto especialmente en ellos porque al montar al potro de colecta o a las hembras el apoyo total de su cuerpo se distribuye a los miembros posteriores, cualquier sensación de malestar impedirá que el animal monte.

Número y conformación de las tetas: Seleccionar machos con un mínimo de 12 tetas simétricas, evitando pezones pequeños, impares y tetas ciegas. Como ya se mencionó, esta característica puede heredarse a sus hijas y si de él se obtendrán a las hembras de reemplazo de la granja, esto sería de suma importancia.

Tamaño testicular: Es un indicador reproductivo al relacionarse con el número de espermatozoides, deben ser de forma y tamaño simétricos y sin defectos (Graeme, 2014), para ello se debe hacer una palpación de los órganos genitales externos para descartar animales con testículos muy pequeños o sin la turgencia propia de un testículo activo, presencia de hernias, criptorquidia, asimetría marcada o retención excesiva de líquido en el espacio entre prepucio y pene (Quintero A.A., 2016).

Se ha demostrado que verracos con testículos de mayor tamaño, entre los 150 a 180 días de edad, producen eyaculados con mayor volumen y de mejor calidad. (Bayard, et al). Sin embargo esto no es un indicio de la libido o la actividad sexual del cerdo. (Graeme, 2014).

Edad: Se evalúa el tiempo que tardan en alcanzar su pubertad 16-24 semanas, sin embargo, esto no es sinónimo de ser maduros sexualmente, ya que en esta etapa el semen no tiene la calidad adecuada. Se considera que un verraco alcanza la capacidad reproductiva después de 28-30 semanas de vida (Martínez, 1998).

Peso y condición corporal: El animal debe tener el peso corporal mayor al promedio. Igualmente, que tenga menor cantidad de grasa dorsal que el resto de los compañeros, para lo cual se debe realizar su medición a los 100 kg de peso vivo (Quintero A.A., 20016). En cuanto a la condición corporal, no se deben sentir las vértebras aplicando presión firme con la palma de la mano (especialmente cerca de la cola).

Existen diferencias entre líneas genéticas, las cuales deben ser consideradas al momento de evaluar al macho, pero igualmente que, con la hembra, la estimación puede darse en base a puntuación que debería realizar siempre la misma persona (PIC, 2017).

Conformación del animal: Haciendo hincapié en la estabilidad de la columna vertebral (linealidad) y el barril (se prefieren machos con curvatura ventral poco pronunciada), evitando seleccionar machos con lordosis o con aparente distensión abdominal (Quintero A.A., 2016).

Reproductivos: Se evaluarán con respecto a los registros de padres y abuelos.

Ya se tiene seleccionado, que paso a seguir

Una vez elegido el animal, deben cuidarse otros aspectos para seguir manteniendo sus buenas características y que este cerdo cumpla su fin zootécnico.

Instalaciones

Partiendo del hecho que la mejora genética ha propiciado que el verraco sea el animal con menor grasa dorsal de la explotación y además vivirá en solitario la mayor parte de su vida, se debe reconocer que estos factores podrían generar problemas.

Esto hace que desde el comienzo de su vida como reproductor sea indispensable el control de la temperatura ambiental, ya que el hecho de poseer menos grasa corporal se le otorga menos oportunidades de protección al estrés del frío, además de estar imposibilitado para regular su temperatura por conducción al no poder juntarse con otros animales (Quintero AA, 2016).

El alojamiento de un semental es de los factores importantes para su mantenimiento en condiciones óptimas. En caso del alojamiento individual se debe permitir la interacción entre verracos, lo cual se logra diseñando mediante estructuras metálicas colocadas verticalmente, y una separación de 10 cm entre uno y otro, lo que permite una interacción mínima, sin riesgo de que se lesionen, pero propiciando un mejor líbido, y por ende una mejor disposición a la monta y capacidad al servicio.

Características y diseño del corral (Pineda, 2007)

Espacio vital de 6 a 8 mts, y un vallado con altura de 140 a 150 cm.

Piso con declive al 3% y antiderrapante.

Bebedero con altura de 65 a 75 cm del piso y debe proveer un flujo de agua de 1.5 L/ min.

El alimento debe proporcionarse en un área limpia, puede ser en piso o en canaleta.

Temperatura entre los 18- 20°C, y una humedad 75%.

Una buena iluminación y como mínimo de 12 hrs diarias.

En caso de establecer un sistema de sementales hermanados, se mantiene en corral con las mismas características, pero respetando el espacio vital por animal, es decir duplicar el tamaño

Nutrición

Esta área de la veterinaria es comúnmente ignorada en el aspecto de los sementales, estos son alimentados con dietas de gestación ya que se asume que se mantienen óptimos sin ningún problema mayor.

Pocas son las empresas que formulan alimentos especialmente para ellos, en este caso se mencionan los requerimientos: 0.55% lisina disponible y una energía digestible (ED) de 12.5–13.5 mega Joules por kilogramo (MJ/kg).

La cantidad de alimento depende de la edad, el peso y la cantidad de trabajo que está haciendo el verraco. Cabe mencionar que no se debe sobrealimentar ya que se predispondrá a un sobrepeso lo cual impactará en la capacidad de monta y actividad (Graeme, 2014).

Pezuñas

En ocasiones el piso del corral no cumple su función del desgaste de pezuña, los animales al caminar y realizar su actividad diaria deberían desgastar parte de los miembros anteriores y posteriores, por lo tanto, en la inspección del hato se debe evaluar el crecimiento de las pezuñas, que de tener un largo inadecuado, se debe tratar esta situación, lo habitual es la sedación de los machos y emplear esmeril para esta zona.

Ya se tiene todo preparado, entonces, cuándo y cómo se empieza a trabajar él verraco

Una vez que se tienen todos los elementos necesarios debe iniciarse con la preparación del animal, desde su entrenamiento, la primera colecta y la obtención de dosis seminales.

Entrenamiento

La acción de montar un potro es un procedimiento simple pero que requiere paciencia y conocimiento de la conducta sexual del macho (Bayard, et al).

Por ello se sugiere que esta actividad sea realizada por una persona adecuada que no maltrate a los cerdos y mucho menos lo humille, puesto que esto limitaría su comportamiento reproductivo, de igual manera NO se debe consentir y tratar como mascota, ya que generaría vicios o resabios indeseados.

Antes de comenzar el entrenamiento de un verraco es conveniente cerciorarse de que no tiene ningún problema que pudiera dificultar su monta o afectar a su líbido, de padecer alguna afección locomotora o sistémica el animal no accederá al entrenamiento.

El entrenamiento NO debe empezar antes de los 6 meses, ni más tarde de los 10 (Mozo), lo ideal es iniciar a los 6 a 7 meses (Bayard, et all) ya que en esta etapa la pubertad ya se alcanzó, es decir ya existe estímulo sexual, pero cabe resaltar que solo no es maduro, es decir el semen aún no puede ser empleado para la inseminación o monta de las cerdas.

Se realizará de una a dos veces al día durante no más de 15-20 minutos ya que el animal perderá atención e interés si se excede este tiempo recomendado. Es importante mencionar que este entrenamiento debe realizarse después que el cerdo ya fue alimentado (más de 1 hora posterior a esto) (Mozo).

El lugar de entrenamiento y posterior colección es un aspecto de relevancia para esta fase, debe estar limpio y debe ser fácil de desinfectar, libre de objetos que distraigan al animal. También debe ser lo suficientemente amplio para brindar seguridad y confort al operador.

Adicionalmente el potro debe ser sólido y estar fijo al suelo para poder resistir el peso del cerdo y sus embates durante la fase de excitación; debe admitir la posibilidad de ajustar la altura y regular la inclinación para adaptarse al tipo de animal.

Debe admitir un fácil acceso del operario para manipular el prepucio y facilitar la colecta. El piso donde se encuentre instalado el potro debe ser antiderrapante, puede colocarse un tapete de ser necesario para dar confianza al cerdo de montar.

El entrenamiento debe iniciarse con la estimulación del futuro semental hacia el potro, con sonidos, visual y movimiento, el operador puede llamar la atención del cerdo moviendo el potro, llamándolo para que éste se acerque y al paso de 1-2 semanas se espera que él ya se encuentre preparado para montar sin mayor contratiempo.

Cuando el animal logre montar, se procede a la colección del semen con el objetivo de que relacione esto con la entrada al lugar donde se encuentre el potro, es fundamental que en el entrenamiento y primera colecta no se realice alguna acción que haga que el animal tenga una conexión con algo negativo.

La primera eyaculación del cerdo NO debe emplearse para la inseminación de las cerdas reproductoras, recordando que a esta edad no son maduros sexualmente.

Colecta semen

Una vez que hayan alcanzado la edad y peso adecuado se comienza la preparación para el servicio. El ritmo de colección será en función a la edad, lo adecuado es:  si es menor de 12 meses se extraerá una vez por semana; una vez cumplido el año de edad, se puede extraer cada 4-5 días dependiendo el número de dosis a producir (Quintero A.A., 2016). Los pasos para la colección de semen se describen a continuación:

Preparación del verraco: Este paso debe iniciarse desde el entrenamiento para acostumbrar al animal al procedimiento. Existe una zona ubicada en el prepucio, llamado divertículo prepucial que constituye un saco ciego en el cual se acumulan bacterias, células de descamación y restos de orina, cuando el animal eyacula, estas secreciones pueden contaminar el semen y tener efectos adversos para los espermatozoides, por lo tanto se debe realizar la limpieza de esta zona cada vez que el cerdo se disponga a trabajar y periódicamente es necesario hacer lavados prepuciales.

Cabe recalcar que esta limpieza se debe hacer en el corral del macho y nunca en el área de recolección.

Obtención del semen: El animal debe entrar al lugar donde se tiene el potro instalado, se espera a que monte (tiempo de salto), una vez bien colocado, él comenzará a externar el pene, en este momento el operario debe tomar el pene con la mano enguantada (sin apretar) y ejercer presión necesaria sobre el glande (extremidad del pene) teniendo la precaución de dejar libre la punta fuera de la mano para que el semen salga.

Al comienzo de la eyaculación se debe seguir apretando la extremidad del pene suavemente, aplicando la presión necesaria para estimular la eyaculación (Córdova, et al,2015).

Se debe implementar un termo para la recolección del eyaculado con el objetivo que este mantenga una temperatura adecuada para que los espermatozoides no mueran por shock térmico y las dosis no sirvan, adicionalmente se coloca un filtro para separar la última porción del eyaculado (tapioca).

Ya está entrenado y se hizo la colecta, que se debe evaluar y cómo

La evaluación de su aptitud reproductiva y de la calidad de su semen, antes y después del manejo para la inseminación artificial son de primordial importancia para prevenir caídas en la eficiencia reproductiva del hato porcino.

Su aptitud reproductiva depende principalmente de su salud general y su bienestar, y específicamente de la función de su sistema endocrino (hormonal) y de sus testículos (Rodríguez,2004). Por ello se enlista a continuación una serie de características a evaluar en el macho.

Líbido: se basa en la observación de conducta sexual del semental y en qué tiempo lo realiza, para ello es necesario observar su conducta estando solo y posteriormente en presencia de una hembra en calor o un potro, lo ideal es que el animal salive, emita sonidos para atraer a las cerdas (Pineda, 2007).

Evaluación del semen: Cabe mencionar que esta evaluación sólo puede realizarse en aquellas producciones donde se cuente con un microscopio óptico básico, porta y cubreobjetos, además de una cámara de Burker.

Es importante que una vez obtenido el eyaculado la evaluación se realice lo más rápido posible teniendo cuidado en su manejo, evitando contaminarlo o que sufra un choque térmico

Las características a evaluar en el semen se mencionan a continuación, la descripción se brinda de forma resumida y es indispensable mencionar que el personal encargado de esta actividad debe estar capacitado para ello, así como tener experiencia práctica, además de algunos conocimientos teóricos:

Macroscópicas:

Volumen: varía de acuerdo a la raza y edad, oscila entre 200-300 ml llegando en algunos casos hasta 500 ml.

Color: varía de acuerdo a la concentración espermática, es de color blanco transparente a cremoso. Cualquiera otra coloración podría indicar anormalidad como sangre, orina, pus.

Olor: es inodoro (sin olor), algunas personas mencionan un olor característico de la especie, si presenta algún olor fuera de lo normal podría indicar contaminación a la hora de la colección o por enfermedad del animal.

Temperatura: de 35 a 36° C (Pineda, 2007).

Microscópica: En los siguientes pasos se emplea el semen sin diluir

  • Motilidad: se estima que tanto movimiento individual presenta el espermatozoide en una escala de 0 al 5 (siendo 0 sin movimiento, 1 movimiento vibratorio sin desplazamiento de cabeza, 2 movimiento vibratorio con desplazamiento de cabeza, 3 movimiento progresivo y sinuoso, 4 movimiento progresivo rápido, 5 movimiento progresivo muy rápido) y el porcentaje de espermatozoides en movimiento.
  • Aglutinación y agregación: se determina el grado de acúmulos o aglomeración de los espermatozoides en una escala del 0 al 5 (siendo 0 en muestras sin aglutinación y 5 en muestras muy malas con casi todos los espermatozoides aglutinados).
  • Anormalidades: es un análisis de la calidad espermática, considerando la morfología del espermatozoide. Se considera anormal, a cualquier forma atípica tanto en cabeza, intermedio o cola, también la presencia de la gota citoplasmática (indicador del grado de madurez).
  • Concentración espermática: Aquí el semen se diluye, por medio de fotocolorímetro o cámara de Burker para estimar la cantidad de espermatozoides presentes en el eyaculado, es un parámetro importante que nos ayuda a determinar el número de dosis a realizar (Rodríguez,2004).

En aquellos casos en los que no se tiene el material indicado para realizar esta evaluación, existen laboratorios para el envío de las dosis de semen ya preparadas o incluso el eyaculado completo para conocer si los procesos en granja se están realizando adecuadamente.

Por qué y qué problemas se podría tener con respecto al macho

Dentro de un adecuado manejo del verraco en la explotación porcina se pueden mencionar las condiciones que afectan su capacidad reproductora, a continuación, se mencionan algunas de ellas.

  • Edad: Ya se mencionó anteriormente a qué edad los machos alcanzan su pubertad y madurez sexual, si no se contempla esto podrían producirse problemas en la fertilidad debido a la calidad del semen, volumen de eyaculado y concentración espermática.
  • Conformación: Debe prestarse especial atención a las patas y pezuñas del animal, ya que en el apareamiento reciben considerable presión. Cualquier signo de debilidad a temprana edad podría significar un problema serio en el futuro.

Cuidar que las pezuñas cuartillas no se encuentren débiles o deformes. Cuando camina debe moverse libremente, sin ningún signo de rigidez o cojera (Graeme, 2014)

  • Tamaño testicular: Existe una relación positiva entre el tamaño testicular y la producción de semen, cabe mencionar que el presentar un tamaño testicular pequeño no indicaría necesariamente una menor cantidad de semen o concentración espermática (Pineda, 2007).

Una falta de simetría o aumento de tamaño podría ser un signo de enfermedad reproductiva (orquitis, epididimitis por brucelosis, virus del ojo azul, etc.).

  • Conductuales: La falta de líbido o desinterés sexual es uno de los principales problemas asociados a la edad del semental, en caso de que se encuentre en la edad correcta puede deberse a distracciones o un manejo violento por parte del operario. Muchos de estos problemas pueden desencadenar una conducta de agresión por parte del semental (Pineda, 2007).
  • Alojamiento: Es común que los verracos sean criados en aislamiento, en sistemas de monta natural tienen mayor predisposición a mostrar apatía a la hora del servicio; por ello se sugiere proveer al verraco de un alojamiento temporal en corrales adyacentes a las hembras (Quintero AA, 2016). 
  • Nutrición: Restringir el consumo de alimento diario en un 20-30% o aportar nutrientes no adecuados pueden causar el retraso de la pubertad o disminuir el volumen testicular. Contrario a un aumento de alimento que genere exceso de peso, provocará dificultad para montar (Pineda, 2007).
  • Temperatura ambiental: Se recomienda mantener a los machos a 18-20ºC ya que temperaturas altas durante periodos prolongados tiende a reducir la capacidad fertilizante en el semen, por el contrario, bajas temperaturas también tienen efectos asociados con disfunciones testiculares y pobre fertilidad (Pineda, 2007).
  • Problemas infecciosos: Se pueden presentar infecciones virales o bacterianas que afectan la calidad espermática, salud de animal o representen un riesgo para la granja (Martínez, 1998).

 

En la industria porcícola cada vez se ha ido disminuyendo más el uso de los sementales, debido a la inseminación artificial (en sus múltiples variantes) y al “riesgo” que conlleva su manejo (asociado al peligro que existe cuando un animal reacciona agresivo con algún operario por situaciones negativas).

Estos animales son muy útiles cuando se requiere para la detección de celos o estimular a las hembras de reemplazo al iniciar su vida reproductiva, por lo que estos machos se mantienen y se consideran como un cerdo más en la producción.

Por lo general, en dichos animales no se les pone la atención a su manejo, selección y alimentación, llevando al descuido de ellos y trayendo como consecuencia una posible baja en los parámetros reproductivos e incluso en la eliminación temprana.

Por lo cual el verraco debe ser considerado como lo que es, un portador del 50% de la genética de la granja y un ayudante necesario para la detección de celo en las cerdas reproductoras, jamás debe olvidarse o subestimarse a estos animales.

 

Autor: MVZ Claudia Angélica Paz Flores
Colaboradores: Selene Fernández Hernández, Mariana Calles García, Liliana Vargas Esparragoza, María Elena Trujillo Ortega




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