Sobre el autor

Lorena Pérez Esteruelas

Técnico Senior de Porcino en Elanco
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06/06/2019

Patología

Patología

Entrevistamos a Lorena Pérez Esteruelas sobre la Colibacilosis Porcina

Lorena Pérez Esteruelas, Técnico Senior de Porcino en Elanco, nos explica qué es la Colibacilosis y cuál es su impacto sobre a producción.

¿Qué es la colibacilosis y cuál es su impacto en la producción porcina?

La colibacilosis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria entérica Escherichia coli, la cual forma parte de la microbiota intestinal. La mayoría residen en el intestino como comensales y, solamente una pequeña proporción de cepas se consideran patógenas.

Los principales impactos que encontramos son, por una parte, el sanitario y, por otra, el económico.

  Estado sanitario  

Respecto al estado sanitario de los animales, no solo hay que tener en cuenta la posibilidad de una elevada mortalidad, sino que al verse afectados un gran porcentaje de animales, aquellos que sobreviven, aparte de haber necesitado un tratamiento, necesitan de un largo periodo de tiempo y de un buen manejo para salir adelante.

  Coste económico  

El coste económico de la enfermedad es muy variable, aunque se debe tener en cuenta, puesto que ocasiona pérdidas importantes. Por ejemplo, la diarrea neonatal puede alcanzar los 134 euros por cerda y año, mientras que la diarrea posdestete se estima en unos 40 euros por cerda y año (Sjölund, 2014).

Es importante destacar que, al ser una enfermedad de carácter multifactorial, pueden llegar a intervenir un gran número de factores desencadenantes, por lo que a veces, es difícil de manejar en situaciones de campo. 

¿Cuáles son las principales patotipos implicados en la colibacilosis porcina y cuáles son los grupos de riesgo?

 

Determinar el patotipo de E. coli es importante, ya que el cuadro clínico y las medidas que llevaremos a cabo van a ser diferentes en función de cada caso. Además, en numerosas ocasiones puede haber más de un patotipo ocasionando la enfermedad y estos pueden estar presentes junto con otros patógenos intestinales ocasionado infecciones mixtas.

Existen diversos patotipos de E. coli:

E. coli enterotoxigénico (ETEC).

E. coli verotoxigénico (VTEC o STEC).

E. coli enteropatogénico (EPEC), en menor proporción.

Los dos primeros son de especial importancia ya que se encuentran asociados a un elevado porcentaje de casos.

En el caso de ETEC, se puede aislar durante todo el proceso productivo (lactación, transición y cebo). EPEC suele hallarse en menor proporción en el periodo posdestete y STEC se puede aislar en las semanas posteriores al destete, así como en el periodo de cebo.

Existen otros patotipos que se conocen como E. coli septicémico (SEPEC) Y E. coli uropatogénico (UPEC). Estos se consideran como E. coli extraintestinales, ya que producen otros cuadros clínicos que no atañen al tracto intestinal.

 

¿Cuáles son las principales diferencias entre las distintas presentaciones clínicas de la colibacilosis (colibacilosis neonatal, colibacilosis posdestete, enfermedad de los edemas)? ¿Cuáles son los animales susceptibles de enfermar en cada caso?

 

 La colibacilosis afecta principalmente en el periodo de lactación y/o postdestete.

Aunque se puede aislar en menor proporción durante la fase de cebo.

La colibacilosis neonatal debida principalmente a ETEC, cursa con diarrea acuosa o pastosa y va a afectar a lechones en las primeras horas de vida (24-48 horas). La principal consecuencia de esta diarrea es la grave deshidratación, que puede desencadenar la muerte del animal.

E. coli ETEC y, en menor proporción, EPEC son los causantes de diarrea posdestete, la cual es muy variable. A veces, es capaz de producir cuadros tan agresivos que se traducen en la muerte del lechón sin observarse apenas diarrea.

Afecta principalmente durante la primera semana tras el destete, aunque es cierto, que se están presentado casos que no siguen el típico patrón de diarrea asociada al propio destete, sino que son procesos diarreicos más tardíos que coinciden con el cambio de pienso en esta fase de transición.

Lo achacamos principalmente a la retirada del óxido de zinc de los piensos. Esta retirada está siendo paulatina y ya hay un elevado número de granjas que trabajan sin óxido de zinc en los piensos starter, mientras que permanece en el pre-starter durante un periodo de tiempo más prolongado.

Es en este momento de cambio de pienso, cuando aparecen casos de diarreas colibacilares debidas en un alto porcentaje a ETEC.

En cuanto a la enfermedad de los edemas (STEC), se suele dar en el periodo posdestete, principalmente debido a cambios bruscos de pienso y/o a falta de agua.

Es característica la aparición brusca de lechones muertos, generalmente en buen estado corporal. En aquellos cerdos en los que se observan síntomas, lo que se puede apreciar son los signos nerviosos. A nivel visual, lo más característico es la observación de edemas generalizados.

 

 

¿Cuáles son los factores de virulencia implicados en la colibacilosis? ¿Podemos utilizarlos de alguna manera para combatir la enfermedad? 

Los factores de virulencia de E. coli son los que caracterizan la forma en la que se va a desarrollar la enfermedad. Los más importantes y los primeros que se van a buscar en un diagnóstico son las fimbrias/adhesinas y enterotoxinas.

 

Cada patotipo está asociado a unos factores de virulencia determinados. En la Figura 1 se puede observar la clasificación de los virotipos de E. coli. (las cepas de cada patotipo se clasifican como virotipos en función de la combinación de sus factores de virulencia).

Es importante no solo detectar el patotipo, sino que se debe conocer qué factores de virulencia tiene asociados, ya que se están identificando nuevos virotipos asociados a problemas entéricos más graves, como es el caso de Canadá, donde se detectó ETEC F4 Sta Stb LT causante de una patología más grave que otros virotipos (Fairbrother, 2016).

Del mismo modo, se ha observado que hay virotipos que muestran una mayor resistencia a determinados antibióticos (Magiorakos, 2012).

 

¿Existen cepas/serotipos de E. coli que afecten al cerdo y que constituyan un riesgo para la salud humana?

 

La respuesta es que sí.

Existen ciertos serotipos de E. coli como E. coli enterohemorrágico (EHEC) 0157:H7, O26 y otros, que pueden estar presentes de forma esporádica en intestino y heces de cerdos sanos. Son considerados como zoonosis, aunque la prevalencia es muy baja en el caso del porcino. Los rumiantes se consideran el principal reservorio de EHEC.

De todas formas, hay que considerar que, aparte de su escasa prevalencia en estos animales, el adecuado procesamiento de la carne que se lleva a cabo hoy en día es más que suficiente para evitar contaminaciones.

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