11/07/2018

Nutrición y Alimentación

Nutrición y Alimentación

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Betaína – Porque sudar como un cerdo ya no es suficiente

Para estos días de calor, no es raro llevar una botella de agua bajo el brazo, o buscar como locos refugiarnos en locales con aire acondicionado, pero ¿qué ocurre con nuestros cerdos?

Indtech Ganadera, en colaboración con Techmix, recomienda tomar medidas contra las altas temperaturas.

En la naturaleza, la regulación térmica de los animales se produce de manera natural e instintiva. Revolcarse en un charco de agua o buscar la sombra de un buen árbol son métodos muy efectivos para reducir la temperatura.

En el caso del cerdo criado en intensivo, estas opciones se reducen notablemente. Al no poder sudar, puesto que tienen muy pocas glándulas sudoríparas, nuestros cerdos eliminan la mayor parte del calor sobrante por espiración (jadeo). Pero este mecanismo resulta útil hasta cierto punto.

Si pensamos en pequeño, es decir, a nivel microscópico, lo que estamos haciendo cuando jadeamos es eliminar agua en forma de vapor, y con ella, el calor sobrante.

El efecto secundario de esto es obvio: el cerdo se deshidrata.

Pero menos obvias son las otras consecuencias fisiológicas que acompañan a dicho efecto:

  • Reducción de la excreción de agua por parte de los riñones
  • Disminución del rendimiento del animal y de la respuesta cardiaca
  • Pérdida de peso
  • Dificultad para termoregular
  • Desequilibrio en los electrolitos
  • Pérdida del equilibro ácido-base

Ante esto, el cerdo intenta compensar reduciendo su producción de calor endógeno, que se traduce en menor ingesta de alimento.Por lo tanto, la consecuencia económica más grave que nos encontramos es la pérdida de condición de los animales (tanto en engorde como en cerdas).

Cuando se producen estos cambios a nivel fisiológico por consecuencia de las altas temperaturas, nos encontramos ante estrés por calor, que aparece cuando se supera la temperatura confort de los animales.

 

 

  Temperatura Crítica Evaporativa (TCE)  

Es aquella en la que los animales empiezan a desarrollar mecanismos (jadeo) en su cuerpo para compensar dicho aumento de temperatura y así mantenerse en condiciones de homeotermia.

  Temperatura Crítica Superior (TCS)  

Es aquella en la que el cerdo desarrolla mecanismos más complejos, como la reducción del consumo de pienso.

 

Fuente: modificado de “Control ambiental en ganado porcino” Miquel Collell, Enric Marco. Cuadernos Ivomec.

 

Vemos pues que las altas temperaturas no solo conducen a la deshidratación, si no también a una serie de cambios a nivel del organismo de los animales que pueden acarrear problemas económicos (principalmente la disminución de la ingesta de alimento).

Consecuencias de la disminución de la ingesta de alimentos:

  Cerdas  

La pérdida de condición corporal puede darnos baja prolificidad y una mala lactación, y el coste de recuperar dicha condición corporal en una cerda delgada es tremendamente alto.

  Cebo  

Puede alargar la crianza muchos días, lo que puede perjudicarnos claramente en el Índice de Conversión.

Si nuestros sistemas de refrigeración, ya sea por paneles evaporativos o ventilación natural, no consiguen alcanzar una temperatura de confort adecuada para los animales, es muy recomendable ayudarles a recuperar el correcto funcionamiento del organismo.

 

Hará falta rehidratar al animal adecuadamente. Para ello, no hay que olvidar que la hidratación contiene dos factores fundamentales:

  • Agua
  • Electrolitos

Si, además, queremos ayudar a la correcta rehidratación celular, protegiendo la osmolaridad normal del organismo, deberemos usar un osmorregulador.

La betaína (o trimetilglicina) es un nutriente natural que puede suponer una gran ayuda para disminuir los efectos del estrés por calor.

Se extrae de la remolacha azucarera (Beta vulgaris), de ahí su nombre. Su función básica es la de distribuir grupos metilos en el organismo para el correcto funcionamiento y mantenimiento del equilibrio en cada órgano.

 

 

De esta forma nos ayuda a afrontar riesgos que producen desequilibrios en el organismo de los animales.

Este compuesto es un osmoprotector, que mejora:

  • La integridad intestinal
  • El rendimiento productivo del animal
  • La calidad de la canal

 

 

La betaína influye sobre las hormonas que regulan el crecimiento, fomentando la formación de proteínas y favoreciendo la metabolización de las grasas. Además, puede disminuir la excreción de compuestos nitrogenados.

Swine Bluelite contiene betaína como principal ingrediente activo.

Se trata de un rehidratante especie específico, que sirve para recuperar el equilibrio hídrico y aportar energía a los cerdos.

Sus acciones principales son:

  Acidificante  

Gracias a un ácido débil tiene un gran poder para disminuir el pH del agua de bebida.

  Rehidratante  

Gracias a los electrolitos que contiene, específicamente diseñados para cerdos, ayuda a una rehidratación completa.

  Probiótico  

Contiene Bacillus liqueniformis y Bacillus subtilis vivos que ayudan a una rápida recuperación de la flora intestinal.

  Energizante  

También contiene azúcares para darle al animal la energía extra que no está ingiriendo vía pienso.

Su formato en polvo lo hace ideal para un uso rápido y sencillo en granjas, ya que está listo para su utilización. Es apto para entradas, transportes, rehidratación en procesos intestinales, estrés por calor, periodos de estrés por múltiples causas y ayuda en el mantenimiento de la lactación.

En muchas zonas de la península, ante las altas temperaturas, podemos encontrarnos con una situación crítica.

Swine Bluelite puede ayudar a pasar ese mal trago de una forma rápida y natural.

porcino
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porcino
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